viernes, 15 de junio de 2012

SÁBANAS ONDEANTES


Cerca del lugar donde vivo hay muchas casitas, está claro que antes de que comenzasen a edificar en esta zona, había como un pequeño poblado, donde la gente vivía tranquila, arando sus tierras, lavando a mano  su ropa y tendiéndola en lugares comunitarios y muchas otras actividades, que no pueden hacerse hoy en día en cualquier pueblo de España.

Desde mi ventana puedo ver  los campos con algún tendal todavía, hecho de troncos de madera y cuerda y con sus blancas sábanas que ondean con cada suspiro del aire.

Se respira tranquilidad que a veces algún domingo se ha llegado a convertir para mi en nostalgia y aburrimiento, pero que hoy no cambio por nada, después de que el fin de semana pasado fuese con mis hijas a pasar un día en un centro comercial.

Aquel día, observé como la gente entraba en las tiendas, sentí el bullicio, el consumismo innecesario y todo dentro de aquella jaula con luces de neón........fue entonces cuando me di cuenta de que mi espíritu es tranquilo, que me llena más fabricar con mis manos un baúl de madera o hacer un bizcocho, que irme de compras y gastar porque si.
Da igual si tengo dinero o no,soy igual cuando he tenido que cuando no ha sido así y quiero que mis hijas sientan la vida como yo, que respiren el aire puro, que puedan leer debajo de un viejo árbol,que sean felices con poco y que no sufran por cosas materiales, que el dinero que ganen lo utilicen en vivir, disfrutar del mundo.
Cerca del lugar donde vivo, no hay luces de neón, sólo sábanas ondeantes.

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